Activistas políticos en la lucha continua por la igualdad

La lucha por la igualdad es un tema del que se ha hablado  y por el que se ha venido trabajando desde hace muchísimos  años, sin embargo  cada vez  aumenta más y  de manera vertiginosa el índice de pobreza en el mundo, se acentúa la discriminación racial, la violencia de género, y así otros eventos totalmente contrarios al camino del igualitarismo.

Pero, no todo es negativo porque se debe reconocer la labor maravillosa que hacen día a día  a pesar de las situaciones opuestas a la igualdad los grupos activistas políticos, quienes  son pilares fundamentales en esta lucha,  quienes se han encargado de  buscar la forma de satisfacer o los medios para ayudar  a personas que se hallan en unas condiciones de inferioridad o desventaja con respecto  a otros.

Una tarea que se trata precisamente de eso de mantenerse activo, de tener la convicción de que es posible y de tener la disposición y la fuerza para luchar por ello. Los grupos de activismo político a través de movilizaciones, protestas, reclamos, rechazos  y otras de las tantas  formas organizadas de trabajar que los caracterizan se han encargado de decirle al país y al mundo entero que están a favor de la igualdad y que no descansarán hasta lograr un cambio.

Los grupos de activismo político se han preocupado por emplear  métodos y estrategias innovadoras y han logrado de esta forma abarcar más espacios, llegar a más personas.

El uso de los medios  de comunicación radiales y de televisión había sido de gran ayuda pero, desde la década de los noventa  con la implementación de  las redes sociales, éstas se han convertido en el principal medio para llevar su mensaje y para compartir con  personas de todo el mundo todas las actividades que realizan.

Además se fortalecen con la retroalimentación, y hasta se ha logrado trabajar en una misma línea con las campañas mundiales, unificando criterios, y hasta llegando a tocar el corazón de muchos de esos que tienen más, que están en mejores o excelentes condiciones y que cuentan con los medios y/o las herramientas necesarias para materializar algunos proyectos de los activistas.

Pero más que la generosidad y que el humanismo de algunos (muy pocos por cierto) aflore ante los mensajes, campañas y ante el reconocimiento del trabajo incansable de los activistas. Lo que se quiere o se busca es que el gobierno contemple la inclusión de leyes o de reformas que sean verdaderamente  para el beneficio de la población, que se promulguen leyes por los derechos de la humanidad, por la igualdad y no para favorecer un grupito de humanos.

En fin el activismo político, sigue y seguirá así; activo, firme, fuerte y seguro que cada vez serán más quienes se unan al movimiento desde cualquier lugar del planeta para lograr la igualdad.